«Las perlas siempre han sido símbolo de autoridad y rango social por ser muy poco comunes y muy caras», explica la historiadora experta en joyas Beatriz Chadour-Sampson. «Así, era común ver a los miembros de la nobleza y la aristocracia en busca de las perlas más grandes».

El lugar de origen de las perlas naturales es el golfo Arábigo donde la pesca de perlas fue en su momento el fundamento de su economía.

Pero a través de los años se desarrolló en Japón una técnica con la que se podía hacer «germinar» una ostra para crear una perla.

Vale la pena ver este video donde muestran la producción de perlas, obtener una perla tarda un tiempo de 3 años y medio! y sólo el 5% de la producción de ostras «germinadas», sobrevive a este proceso.